
Los caballitos de tela y de madera son de esos juguetes “que no pasan de moda”. Seducen a niños y grandes, convirtiéndose en un vínculo emotivo, inspirado en el recuerdo y en la vivencia actual a través de sus hijos.
Estos preciosos personajes ayudan a los más pequeños no sólo a desarrollar su motricidad gruesa, sino a expresar sus sentimientos y a estimular su inventiva creando mundos imaginarios a partir de experiencias que se asemejan a la vida real.
Ellos pueden convertirse en adorables mascotas, valientes corceles, feroces dragones, o en fieles compañeros de aventuras.
Regalar este tipo de juguetes “de roles” favorece no solo la imaginación sino la estimulación del lenguaje, la resolución de problemas y el desarrollo de habilidades sociales.
¿Cual es tu caballito preferido?



Mí Justy ama su Ico Ico! Lo súper disfruta!
Que genial! Nos encanta que Justy disfrute se caballito de madera! Gracias por comentar!